En el museo de Briones, después de la visita y antes de la comida, nos ofrecieron una cata de vino, amenizada por un duo singular de violonchelo y guitarra eléctrica. Gluck y Pat nos deleitaron con su variado repertorio, un espectro que abarca desde Bach hasta Jaco Pastorius.
Y alli estabamos todos los cuadernistas, dibujandoles como posesos.
