Kaixo lagunak,
El pasado domingo, Aberri Eguna, aprovechando un buen tiempo inesperado, pasamos el día por la costa de Iparralde. Comimos en Guètary, en un bar frente al mar junto al pequeño puerto, que se llama Harotzen Costa.
Un plato de pescado fresco, muy bueno, presentado con buen gusto, y un café.
Mientras comíamos, hice un apunte con la pluma, en el cuaderno, y un boceto a la acuarela, de la costa que se ve desde allá mirando al norte; Bidart y Biarritz al fondo. En ninguno de los dos casos acerté a recoger lo que veía, pero aquí los tenéis.
Luego fuimos a Biarritz y, desde la punta que llaman "Le Rocher de la Vierge" hice un par de apuntes a la acuarela mirando hacia el sur, a contraluz.
Una en papel Arches grano grueso, poco apropiado para trabajar en seco, y otro en mi cuaderno Fabriano.
Ambas sin moverme del sitio, lo que demuestra que no me quedé satisfecho con la primera.
Tampoco con la segunda, pero es lo que hay. El tiempo no daba para más, -uno debe pensar en los demás-, y tras mirar un poco a la gente que estaba surfeando, nos volvimos para Donostia, no sin comprar un 'Gateau Basque' con ikurriña y todo.
Onak izan
El pasado domingo, Aberri Eguna, aprovechando un buen tiempo inesperado, pasamos el día por la costa de Iparralde. Comimos en Guètary, en un bar frente al mar junto al pequeño puerto, que se llama Harotzen Costa.
Un plato de pescado fresco, muy bueno, presentado con buen gusto, y un café.
Mientras comíamos, hice un apunte con la pluma, en el cuaderno, y un boceto a la acuarela, de la costa que se ve desde allá mirando al norte; Bidart y Biarritz al fondo. En ninguno de los dos casos acerté a recoger lo que veía, pero aquí los tenéis.
Luego fuimos a Biarritz y, desde la punta que llaman "Le Rocher de la Vierge" hice un par de apuntes a la acuarela mirando hacia el sur, a contraluz.
Una en papel Arches grano grueso, poco apropiado para trabajar en seco, y otro en mi cuaderno Fabriano.
Ambas sin moverme del sitio, lo que demuestra que no me quedé satisfecho con la primera.
Tampoco con la segunda, pero es lo que hay. El tiempo no daba para más, -uno debe pensar en los demás-, y tras mirar un poco a la gente que estaba surfeando, nos volvimos para Donostia, no sin comprar un 'Gateau Basque' con ikurriña y todo.
Onak izan









