jueves, 8 de mayo de 2014

Gentillak


Viajando de Varna a Sofia me llevaron (¡vaya desvío!) a Pamporovo, en los montes Ródope, frontera de Bulgaria y Grecia. Entre los aperos y objetos que decoraban un restaurante tradicional búlgaro, descubrí unas abarcas ¡exactamente iguales a las que se usan en Euskalherria!

Y me dio por dibujar Gentillak… quizá porque, para nuestra legendaria raza de gigantes, caminar desde Euskadi y el Pirineo hasta la antigua Tracia debió de ser tan solo... una pequeña excursión.



Cuaderno de viaje, aeropuerto de Sofia, diciembre de 2003.

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